Y llegó el día en el que me enamoré, fue tan solo una mirada, una sonrisa, unas recuperaciones de septiembre, tal vez fue tu voz, tu amabilidad, tu forma rara de comprenderme, de no tener dudas ante mi, tu forma de decirme "¿puedo guardar mis libros en tu mochila?" Tal vez fue tu pelo, esa coleta rubia, esos ojos verdes que cuando los miraba en ellos me perdía, tus palabras, hay tus palabras, claras y directas. Inconfundible era y es tu voz, pero aun así preciosa como ella sola, amiga en tiempo de felicidad y angustia, en eso te convertiste en una gran amiga, me ayudaste con cualquier problema, daba igual lo que fuera solo necesitaba tu apoyo.
Pasó un año y por mas que intentaba fijarme en otra cosa, siempre que te veía mi corazón se aceleraba. "Hola, ¿Que te toca?" el simple echo de que me hicieras una pregunta después de un saludo, me hacia saber que tu también me considerabas un buen amigo, que aunque sea sin darte cuenta te preocupabas por mi, me hacia quererte cada vez más.
Ese momento en el que me enteré que al año siguiente caeríamos en la misma clase me emocionó, saber que te podía ver todos y cada uno de los días, saber que te tendría cerca, que podía hablarte cuanto quisiera, que tal vez tuviera la oportunidad de decírtelo, de decirte que te amo, las cosas fueron cambiando, te empecé a conocer en profundidad, empezamos a quedar por las tardes, a hablar horas, empezamos a contarnos todo, pero nunca me atreví, me daba vergüenza, ¿Te lo puedes creer?.
Eramos tres, tu, yo y un amigo, estábamos en una habitación solos, tu dijiste, me gusta alguien, no se si sería por los efectos de lo que fumamos aquel día o por cualquier otra cosa, pero en ese momento me sentí feliz, sentí como si toda mi vida tuviese sentido, pero aunque tardaste, lo dijiste, dijiste cual de los dos era el afortunado, dijiste su nombre y no el mio, que incomodo fue el momento en el que recibí el sms con la respuesta, una respuesta que posiblemente hubiera sido mejor no haber sabido.
En ese momento comencé a olvidarte, olvidar que te quería como algo mas que una amiga, empecé a verte como a una amiga.
Eras increíble y aunque no te lo creas lo sigues siendo, perfecta una chica de las que ya no quedan, una chica que entrega rápido su corazón, un corazón que actualmente lo ocupa una persona, una persona que también ocupa parte del mio.
Todo un verano es lo que necesité para hacerme daño tanto por ti como por él, su mentira me hundió, pero saber que tu participabas en ella lo hizo aun más, saber que la chica que para mi a sido y es la tía mas importante de mi vida se enrolla con mi mejor amigo, con mi hermano, los dos me hicisteis daño, mucho, nunca os guardaré rencor, pues lo que intentasteis es no hacérmelo, os salió mal, si, pero eso no quita que no lo intentasteis, por eso por el simple echo de evitar mi sufrimiento, TE QUIERO, TE QUISE Y TE QUERRÉ.